<span class="entry-title-primary">Core Design</span> <span class="entry-subtitle">Entrevista exclusiva para Cazuela.info</span>

Core Design Entrevista exclusiva para Cazuela.info

Desde 1997, Core Design Value Creation Through Design, es una consultora de ingeniería y diseño enfocada en el desarrollo de nuevos productos utilizando la innovación y la integración de nuevas tecnologías al servicio de las compañías que desean crecer o diferenciarse en el mercado. Core Design genera nuevas oportunidades por medio de la innovación para los principales intereses de sus clientes.

 


 

 

Inicio: 1997

Equipo: 6 - 8

Lugar: Exhacienda de San José Actipan de San Andrés Cholula

Especialidad: Consultoría en ingeniería y diseño de productos

www.coredesign.us

 

Rigoberto Cordero y Core Design

Rigoberto Cordero es diseñador industrial egresado de la Universidad Iberoamericana de Santa Fe en 1995, con más de 20 años de experiencia en el diseño de producto para compañías, emprendedores e instituciones públicas y privadas.

 

Core Design nace a partir de 1997 en la Ciudad de México, en 2003 se muda al Centro Histórico de Puebla y ahí se mantiene por 3 años. Actualmente, el despacho se encuentra ubicado en la exhacienda de San José Actipan de San Andrés Cholula, Puebla. 

 

Algunos de sus clientes más relevantes han sido Goodyear, INAOE y Xiot, entre otros. Cuentan con alianzas con FabLab Ibero Puebla, UPAEP, INAOE, IDSA, CESAT y CIDAUT. Sus proyectos van desde una bicicleta de carga con transmisión delantera, despachadoras de gasolina para Pemex, incubadoras para neonatos, copas menstruales o envases y embalaje para café.

 

¿Qué fue lo que te motivó a estudiar diseño industrial?

Tuvo mucha relación en ese momento con mi hermana que estudió artes gráficas en la UDLAP, me acerqué mucho a ver el trabajo que ella hacía. Me llamó la atención la teoría del color, las tipografías, etc. De alguna manera me llegó a las manos una alternativa al diseño, que no era de diseño gráfico, y hablaba de la creación de objetos: un manual de diseño industrial.  Empecé a investigar y me di cuenta que la IBERO tenía esa carrera, de hecho fue una de las primeras universidades que tuvieron esa carrera en México.

Tomé la decisión, ya que tenía un cierto background de diseño gráfico, de entrar a estudiar diseño industrial. Primero tuve que pasar por un proceso de semestre y medio de diseño gráfico y para luego hacer mi cambio desde la IBERO de Puebla a la IBERO de México. Fue ese manual que me llegó a través del amigo de mi hermana, el que me abrió la posibilidad de entender que había diseño tridimensional, no solamente bidimensional.

 

 

Fotografías cortesía de Core Design

 

Proyectos iniciales

Nos podrías platicar, ¿cómo fue que nació Core Design?

Antes de salir de la universidad estuve trabajando para una empresa  americana en donde hacía prácticas, se llamaba Hussman American, una empresa norteamericana de refrigeradores comerciales. Empecé trabajando en otra empresa que se llama Contraste Diseño Integral donde ya había algunos amigos míos diseñadores creando áreas para la parte de punto de venta y stands, entonces me jalan a mí y trabajé con ellos por 2 años y medio. Después de ese tiempo, decido salirme de la empresa y crear mi propio despacho junto con otros dos socios.

Entonces prácticamente en el 97 fue cuando de manera ya profesional e independiente empecé mi carrera de diseñador industrial, como consultor. En ese entonces el despacho se llamaba Idea Diseño Integral y lo tuvimos durante 5 años en México. Fue en el 2003 cuando decidimos deshacerlo por intereses diversos de cada socio. Me mudo a Puebla y le cambio el nombre, entonces ahora lo que conocemos como Core Design existe desde el 2003, aunque yo cuento la experiencia de los 5 años de Idea en México, como parte de todo el completo de la práctica profesional.

¿Qué mentores has tenido?

Realmente yo aprendí a diseñar en una materia que se llamaba Metodología del Diseño que me dio Luis Rodríguez Morales en la IBERO en México. Entonces yo tenía la idea de crear cosas pero a raíz de esa metodología fue que aprendí cómo se podía materializar una idea física a través de un concepto virtual, un concepto de la mente. Son varios pasos para poder llegar a ese objetivo y con él, lo aprendí muy bien.

Con el tiempo tuve la oportunidad de realizar algunos viajes a Canadá y Estados Unidos. Siempre que viajaba aprovechaba para visitar despachos de diseño, visité varios, yo creo que más de 10 o 15.  Siempre llegaba preguntando, quería ver el espacio físico, quería ver cómo trabajaban; algunas veces me daban más información, otras menos. En una de esas visitas en Nueva York, conocí lo que en ese entonces era la oficina de Frog Design.

Tuve un acercamiento con uno de los diseñadores jefe que me regaló unas revistas las cuales leí en el avión de regreso y me di cuenta de un formato profesional para el desarrollo de producto. Aunque yo ya tenía establecida una metodología y ciertas fases, esto me reforzó mucho los huecos que yo tenía en relación al desarrollo de producto. Prácticamente a raíz de esta experiencia fue que establecí una metodología propia del despacho, que está basada en metodologías de diseño de la Ibero y metodologías de Frog.

¿Qué cambios han tenido desde el inicio al día de hoy?

Ha cambiado muchísimo la industria desde hace 20 años. Cuando yo estaba en México había mucho empuje al punto de venta y exhibiciones, que es donde  normalmente los diseñadores encontraban un área de trabajo. El diseño de producto todavía era complicado venderlo, nosotros tuvimos oportunidad de vender dos o tres  proyectos pero costaba mucho trabajo porque no existía todavía esa conciencia de generar proyectos nuevos, sino que mucho se basaba en la copia. Curiosamente muchos proyectos que yo no pude cerrar en la Ciudad de México, regresando a Puebla, empecé a cerrar varios.

Lo que veo yo ahora es que, sobre todo en el área de diseño industrial,  se está dando cuenta la gente o los empresarios que es importante tener un proyecto que genere dinero, que genere un negocio, pero si no tiene una base de diseño, en términos no meramente estéticos, sino como una herramienta de negocio y de tecnología, de traducción de la tecnología para hacerla accesible; entonces corren un gran riesgo financiero.

Inclusive en los modelos de Conacyt o Inadem para bajar fondos para ciertos proyectos tecnológicos, aunque todavía no está per se puesto el diseño industrial como un factor diferenciador, ya las empresas están buscando ese elemento para poder tener por lo menos una mejor comunicación entre su producto y el usuario. Eso ya es un gran avance. Sin embargo, sigue todavía muy atorado, se sigue pensando que la función principal del diseño es meramente estética.

 

 

Proyectos realizados por Core Design

Fotografías cortesía de Core Design

 

Hoy en día

 

¿Qué tipo de proyectos hacen en la actualidad y para quiénes?

Aunque hemos trabajado para diferentes empresas, generalmente nos centramos en las pequeñas y medianas, inclusive inventores y desarrollos independientes. Las empresas medianas son este tipo de empresas que quizá han estado vendiendo un producto durante algunos años, son empresas fundadas por padres que ahora están en manos de los hijos. Algunos de ellos están abiertos a intentar cosas nuevas; sin embargo, las propuestas que hacemos no van a sustituir un producto de su línea actual porque tienen miedo de quitar un producto, a pesar de que ya no sea muy bueno.

 

Poco a poco nos vamos insertando con productos nuevos de manera paralela. Muchos de los productos que estamos haciendo son directamente con tecnologías desarrolladas por investigadores, inventores o diseñadores mexicanos que de alguna manera, a través de un proceso medio doloroso, han podido tener una tecnología y patentarla. Se acercan a nosotros para darle forma a un producto terminado, nos entregan las tripas por así decirlo, nosotros trabajamos todo el concepto de adentro hacia afuera, inclusive metiéndole mano a la tecnología para que sea más fácil de usar y de entender, transformamos esa tecnología en un producto comercializable. Yo creo que éstos son dos perfiles muy importantes y hay un tercero que ha sido siempre trabajar con centros de investigación, centros de desarrollo tecnológico como el Instituto Nacional de Astrofísica donde ya llevamos también muchos años colaborando y en donde ha habido varios proyectos que nos han soltado en etapa de prototipado y en etapa de diseño.

 

¿Con qué tipo de empresas han trabajado más?

La mayoría son locales y regionales. Sí hemos trabajado con empresas americanas y mucho del enfoque ahora del despacho para poder penetrar a otro nivel de desarrollo de producto, es con pymes norteamericanas. Es un mercado que hemos estado buscando desde hace años y que poco a poco se ha ido abriendo. Principalmente ahorita, el 80% o 90% está enfocado al mercado regional.

 

¿Cuál dirías que es la diferencia de trabajar con una empresa local a una extranjera?

Aunque no lo crean, es exactamente lo mismo. Nosotros, por nuestra actividad trabajamos mucho en áreas de ingeniería aunque podamos hacer diseño e ingeniería. Generalmente, en México muchas de las áreas que llevan el desarrollo de productos no está en manos de diseñadores, sino en manos de ingenieros. Entonces, es muy curioso como la formación académica de un ingeniero en Estados Unidos y la de un ingeniero en México, es la misma. Cuando hablas con uno de allá o cuando hablas con uno acá, es prácticamente lo mismo. Esa comunicación nunca nos ha costado trabajo; ellos siempre ven una aportación diferente a lo que es su actividad diaria, una parte de diseño que ellos no conocen. Nos complementamos muy bien, yo no le veo ningún problema, ningún reto en términos de procesos, el poder trabajar con una empresa norteamericana.

Lo que sí es importante destacar, es que se necesita crear confianza. Necesitamos conocer al cliente y que el éste nos conozca bien, ya que en realidad trabajamos en un mercado de nicho y los proyectos nos llegan por relaciones, fundamentalmente.

 

¿Cuál crees que sea el principal reto al que Core Design se ha tenido que enfrentar?

Definitivamente el reto más grande, es el reto comercial. Nosotros  tenemos la capacidad de diseñar, implementar e inclusive fabricar productos muy complejos; sin embargo, el reto es cómo podemos convencer a los clientes para que entiendan que el desarrollo de producto es  un negocio, un negocio a mediano y largo plazo que representa utilidades muy importantes para la gente que invierte y teóricamente arriesga, porque cuando contratas a un diseñador, controlas mucho del riesgo. Representa mucho más un negocio invertido en diseño que, por ejemplo, un negocio invertido en un bien raíz. Existe una gran incertidumbre en México específicamente, de cuánto cuesta el trabajo de un diseñador y por qué cuesta lo que cuesta y por qué se invierten tantas horas desarrollando un proyecto. Yo creo que ese reto ha sido el más importante.

Y ahora se vienen otros retos con nosotros que tienen que ver con la digitalización de los productos. Ya nos estamos metiendo mucho en el área de aplicaciones, en toda la parte de comunicación inalámbrica. Vienen dos conceptos  nuevos que yo creo modificarán muchísimo el concepto de cómo se trabaja el diseño: el aprendizaje de las máquinas y la inteligencia artificial. Así como hay diseño basado en el usuario o en design thinking, ahora hay otras vertientes: el diseño basado en el Big Data. Existe muchísima información que te puede generar aparatos electrónicos, computadoras, que va a ser valiosísima para poder diseñar productos y servicios de mayores complejidades, hay que tomarla en cuenta. Se empieza a mezclar  un poco la parte humana con la parte tecnológica para la toma de decisiones en el diseño y desarrollo  de producto. Es un escenario para el futuro, aunque realmente ya se está haciendo en varios despachos en Estados Unidos y Europa, en México esa oportunidad aún nadie la retoma.

 

¿Cuál ha sido el proyecto del que más han aprendido?

De todos los proyectos aprendemos muchísimo porque justamente agarramos proyectos de áreas completamente diferentes. No necesariamente tenemos experiencia en una sola área, a raíz de los diferentes proyectos que desarrollamos, adquirimos conocimiento en muchas áreas, aprendemos de diversos procesos y trabajamos diferentes tipos de materiales.

El primer envase de vidrio que trabajamos fue un proyecto complejo porque tuvimos que meternos de lleno a conocer las capacidades del vidrio, lo que se podría hacer con eso y luego ver el resultado final. Ahora lo podemos hacer sin ningún problema desde hace muchos años. El primer proyecto que nos llegó de extrusión de plástico, también tuvimos que aprender mucho pero al final ya lo sabemos hacer. Los proyectos de inyección, igual. Cuando nos llegaron proyectos de diseño electrónico para productos de comunicación inalámbrica, también le entramos. Entonces, no es que seamos especialistas en diseñar licuadoras, no nos interesaría dedicarnos a diseñar licuadoras o planchas cuando hay expertos que llevan años haciendo eso. Nosotros realmente siempre estamos con proyectos que son retos tecnológicos de productos nuevos, trabajamos con una incertidumbre del futuro muy grande. Todos nuestros proyectos son así y tenemos que disminuir la incertidumbre del cliente a nivel técnico y a nivel financiero para que sepa masomenos cuánto se va a gastar y qué tantas vueltas hay que darle. Muchas veces los proyectos se hacen, no funcionan y hay que volverlos a hacer, hasta que funcionen.

 

Futuro del Diseño en Puebla

 

¿Cuál es la visión de Core Design a 10 años?

Para podernos poner al nivel de solución de problemas para empresas que ven en el diseño con un alto valor de negocio, tenemos que reforzar nuestra operación en varias áreas. Una es que tenemos que tener prácticamente in-house, un área dedicada específicamente a la investigación de diseño. Ahora nosotros hacemos una parte y nos apoyamos con otros estudios, pero definitivamente lo necesitamos tener adentro. Enfocarnos y reforzar toda la parte del diseño digital, toda la comunicación a nivel digital que prácticamente todos los productos ya requieren, no solamente los productos de consumo. Todo lo que tiene que ver con la industria 4.0, el internet de las cosas, todo está requiriendo hardware y software, interfaces donde esa parte es fundamental. Nos estamos  metiendo justamente a la manufactura de productos para io tech donde se requiere la manufactura de circuitos impresos con el desarrollo electrónico. Eso nos va a permitir a nosotros poder tener y ofrecer hardware, software y nube que son los 3 componentes del io tech. El otro elemento que va relacionado con eso es lo que ya platicamos, necesitamos tener acceso a información generada a lo mejor por la nube que nos permita tener big data para generar decisiones de negocios.

Revisaba yo algunos documentos que tengo impresos de despachos de diseño de hace como 20 o 15 años  y mucho de la oferta que tenían hace tiempo, es lo que nosotros ahorita en el presente tenemos.  Vamos muy desfasados con relación a otros espacios y sin embargo las capacidades que tenemos nosotros ahorita pueden resolver  temas muy importantes de negocio, no solamente para nosotros sino para gente de otros países. Tenemos la articulación de todas las áreas que queremos, nada más hace falta integrarlas y eso va a ser un proceso de algunos años, para poder enfocarnos ya no tanto en los clientes pequeños que están surgiendo, también en empresas grandes donde la ecuación de negocio es mucho más importante, el valor de entregas con relación a la información que tú les das. Es decir, el dinero no es que no importe, pero no es lo más importante. Por ahí va un poco el enfoque.

 

¿Cuál es la filosofía de trabajo de Core Design?

Tenemos varios temas que vienen en la página, pero la idea principal es cambiar un poco el status quo; es decir, tratar de empujar nuestras  propuestas para que se hagan cosas diferentes. Desafortunadamente muchas veces el cliente quiere cosas más centradas y menos experimentales, lo tenemos que trabajar así. Otra parte de la filosofía es que estamos en contra de la corrupción, del mal uso de los recursos, del desperdicio, de todos esos círculos de ineficiencia que existen en México y en otros países. De alguna manera nuestro trabajo día a día impacta, entonces no podemos ser parte de ese círculo, tenemos que romperlo.

Estamos enfocados a crear proyectos y  productos que generen un valor en las empresas, no simplemente valor económico, ese siempre se da en el momento que se tiene un nuevo diseño.  Debe existir un valor que haga que, al tener un buen diseño y un buen producto, se genere un ciclo económico y la empresa  por sí sola pueda ir creciendo. La aportación  del diseño va más allá que simplemente entregar un hardware o un software, tiene que ver con el desarrollo  de la empresa a nivel personal y a nivel comunitario.

Varias empresas con las que trabajamos desarrollan a su gente no solamente a nivel de trabajo sino de manera externa, creando una comunidad donde todos son parte de una familia. Ese concepto lo quisiéramos retomar o ampliar  para poder impactar más en relación al trabajo que hacemos. Asimismo, buscamos participar en proyectos que tienen que ver con la mejora de la calidad de vida, el respeto a la vida animal, respeto a los ríos, al agua. Todos los proyectos que tengan que ver con la creación de vida y mejora de nuestras condiciones, son proyectos prioritarios para nosotros.

 

 

 

¡Cumplimos 6 años!
Abracadabra Estudio de Diseño
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